miércoles, 26 de septiembre de 2012

No sé

 La otra vez vino el viejo, ese encachao' que andaba pasao' a alcohol y que yo pensé que podría ser violento y al final sólo estaba muy perdido. No se podía ni hasta sus palabras, que le pesaban como un ancla que caía desde su garganta, pasaba por su lengua y sus dientes para llegar a quedarse en el suelo de la micro, delatando todos sus errores y dejandolos ahí para luego bajarse en el paradero y ojalá empezar de nuevo. (o por lo menos lo que durara el alcohol en su sangre). 
Yo no sé en qué momento comencé a asustarme, pues si me asustaba era obvio que, eso que sentía cuando te reiay como imbécil era algo más y no lo podía controlar, además el futuro se volvía un poco incierto, pero de a poco el miedo se alejaba, yo me relajaba más y me ponía  menos impaciente por lo que pueda venir.
Siempre fuiste malo pa' hablar de política, de las noticias actuales y de Piñera, pues tampoco era importante; como que a veces nos reíamos incluso a carcajadas de todas esas cosas tan estúpidas. Nunca comentamos de política, nunca fue importante, nunca existió, no tenía ni un gramo de importancia, asique mejor inventabámos historias....trágicas, surrealistas, fantásticas y chistosas.
No sé qué hacer con el papel que me pasaste la otra vez por debajo de la puerta:

"Oye Anto, ¿qué estay pensando?".


 No sé en verdad, yo creo que nunca fue necesario hablar, pues los problemas de la tierra jamás  fueron los nuestros. (Ahora si hay un problema) Hace unos días me dí cuenta que dejaste de alargar las  historias y agregarles personajes, te conté una, era de esas con planetas nuevos y distintas dimenciones pero no lo notabas. Y ya no sé si me toca tirar un papel por debajo de tu puerta para salir corriendo y reír desesperada mientras tropiezo con algún escalón...y responderte :

"En un auto azul."

Ya no me toca a mi ser la que escuche al viejo loco, la que reciba los pepelitos debajo de la puerta o la que invente historias absurdas sólo pa' hablar de algo.



domingo, 16 de septiembre de 2012

Diciembre 2006

Yo no sé realmente, jamás me imaginé que de aquí iba a empezar, donde todo me puede salir bien, donde nunca jamás empecé, donde el sol no se quiere esconder y la luna nunca se ve...
Yo no sé, no sé si llegué acá porque andaba arrancando de algo que no me dejaba parar y andar mas lento, vivir, y ver sin darme cuenta ¡ver sin darme cuenta! de donde nunca me imaginé salir, nunca; donde era el movimiento y la rapidez que me hacian andar corta de genio, y las expresiones de la gente eran como una especie de súplica. La espera de que pase el tiempo, de que pase algo, de que pase algo que me llene, de que el presente sea presente ..todo eso era el culpable de mis cambios de ánimo; De allí me fui, de la gran ciudad que jamás pensaba abandonar, dejar, poner en duda, desaprobar ... Amé Santiago, pero sólo por un rato, ahora lo amo, pero desde lejos, es un amor que no puede ser físico, sólo a distancia. Igual, no lo hecho de menos. Igual no estoy ni ahí con Santiago.

Y ahora mi ropa ya no huele a smog, no transpiro cuando camino al colegio y no me aburro en el paradero esperando la micro.

viernes, 3 de agosto de 2012

Porque en la noche..

Los días... Los días se vuelven largos sin saber por qué, el tiempo tampoco me preocupa pues siempre encuentro algo que hacer mientras te espero.
Tus ojos se ven más brillantes con la luz del día, pero aun así el azul igual se nota por las noches. Cuando es de día siempre aprovecho de observarte, pues casi nunca puedo saber qué color toman tus dientes en los días nublados o con el sol de invierno.
A veces pareciera ser, o casi siempre en verdad, que contigo no existe el sol. No me he aburrido de verte sólo en la sombra, de hecho se vuelve casi de película gringa Neoyorkina de amor y luces de colores... unas cuantas cervezas y cigarrillos gastados por minuto.
Creo que nunca te he preguntado, algún día lo haré "¿Oye te hay dao' cuenta que durante todos estos meses, de todas las veces que nos hemos visto, el diez por ciento ha sido de día?"
Me gustó despertar contigo la otra vez, casi era como esos finales de los sueños/pesadillas que siempre están llegando pero que los ves de lejos. Son esos finales muy buenos, pero que se alejan y que nunca alcanzan a llegar y mas o menos ves como se te van, como se alejan cada vez más... haciéndote sentir frustrada y muy perdida, sin nada a qué afirmarse, pero ahora llegó... y tus ojos relucían. 
Me gusta tu sonrisa de día, brilla mucho más.... y tus ojos, tus ojos mienten, te pones más nervioso, no sabía que el día era capaz de causar eso; como que te destapa y muestra tus miedos, te hace ver más vulnerable, más real (por la noche te cubres mucho). Aun así, las historias de guitarras, de bares y bailes olvidados.... las luces que se ven como pelotitas de colores si cierras un poco los ojos y las caminatas a tropezones, carcajadas y gritos a causa del alcohol en la sangre hacen que no me preocupe del día que se aproxima, no darle bola al amanecer cliché romántico y tomar un taxi para llegar a mi casa antes de que se levanten mis abuelos... 

sábado, 26 de mayo de 2012

NO es


Existen dos tipos de catástrofes... Las que tienen que ver con la naturaleza: las catástrofes naturales,  y las que tienen que ver con la humanidad: las catástrofes provocadas por los hombres. La diferencia entre las dos, es que la primera es evolutiva, reversible, cíclica y la segunda no.  

 No es reversible.