viernes, 3 de agosto de 2012

Porque en la noche..

Los días... Los días se vuelven largos sin saber por qué, el tiempo tampoco me preocupa pues siempre encuentro algo que hacer mientras te espero.
Tus ojos se ven más brillantes con la luz del día, pero aun así el azul igual se nota por las noches. Cuando es de día siempre aprovecho de observarte, pues casi nunca puedo saber qué color toman tus dientes en los días nublados o con el sol de invierno.
A veces pareciera ser, o casi siempre en verdad, que contigo no existe el sol. No me he aburrido de verte sólo en la sombra, de hecho se vuelve casi de película gringa Neoyorkina de amor y luces de colores... unas cuantas cervezas y cigarrillos gastados por minuto.
Creo que nunca te he preguntado, algún día lo haré "¿Oye te hay dao' cuenta que durante todos estos meses, de todas las veces que nos hemos visto, el diez por ciento ha sido de día?"
Me gustó despertar contigo la otra vez, casi era como esos finales de los sueños/pesadillas que siempre están llegando pero que los ves de lejos. Son esos finales muy buenos, pero que se alejan y que nunca alcanzan a llegar y mas o menos ves como se te van, como se alejan cada vez más... haciéndote sentir frustrada y muy perdida, sin nada a qué afirmarse, pero ahora llegó... y tus ojos relucían. 
Me gusta tu sonrisa de día, brilla mucho más.... y tus ojos, tus ojos mienten, te pones más nervioso, no sabía que el día era capaz de causar eso; como que te destapa y muestra tus miedos, te hace ver más vulnerable, más real (por la noche te cubres mucho). Aun así, las historias de guitarras, de bares y bailes olvidados.... las luces que se ven como pelotitas de colores si cierras un poco los ojos y las caminatas a tropezones, carcajadas y gritos a causa del alcohol en la sangre hacen que no me preocupe del día que se aproxima, no darle bola al amanecer cliché romántico y tomar un taxi para llegar a mi casa antes de que se levanten mis abuelos...