martes, 7 de diciembre de 2010

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Como cuando era chica, envolvía una de mis piernas con mis dos manos, era tan flaca y chica que mis manos eran capaces de envolver casi todo el muslo.
Algunas noches tenía ciertos rituales, como de dejar ciertas cosas en lugares específicos o despertarme cuando la luna llegaba a mi ventana: me bajaba de la cama y me arrodillaba donde justo me llegaba luz de luna. Era todo un ritual, no sé por qué lo hacía, pero ahí me quedaba.
Ahora, antes de acostarme me estiro en la cama, bailo arriba de la cama, saco fotos arriba de la cama y ya en la noche no salgo de la cama.
Tampoco llega luz de sol ni de luna que me haga levantar en medio de la noche sólo pa' mirar.
Cuando era chica todo era mucho más...no sé.

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